Amanecí…allá en Tilcara… 4


Ya hace 8 meses que comenzamos nuestro viaje, y hemos recorrido 4 países en Sudamérica: Brasil, Uruguay, Argentina y Chile.

Después de Mendoza, finalmente nos dirigimos a Tucumán, donde nos esperaban Ricardo y Daniel, nuestros nuevos anfitriones y amigos, con sus cuatro magníficos perros: Francesco, Alex, Renata y Takara.

Se han portado super bien con nosotros, y hemos conocido la ciudad de Tucumán con ellos. La primera noche fuimos con su amigo Oscar a una peña de folclore 9 de Julio, a cenar y ver música en directo: Chacarera y Zamba.

En Tucumán nos dijeron que teníamos que probar toda su gastronomía, porque tienen una cocina tradicional andina muy rica, y las mejores empanadas según hemos estado escuchando durante todo el viaje. Aquí probamos la humita, el locro y las empanadas, y podemos decir que lo mejor es el locro. El mejor potaje que hemos comido en nuestra vida.

Como nos encanta estar en distintos couch en una misma ciudad, cada vez que tenemos la oportunidad lo hacemos, vamos a dos o tres casas durante nuestra estadía para conocer distintos puntos de vista de la ciudad (para nosotros es como más se disfruta un sitio) y hacemos más amigos, lo cual nos encanta :). Por ello fuimos a casa de Joaquín, también llamado Oveja, un chico que ha viajado muchísimo, ama el deporte y la naturaleza, y es un aventurero con una gran experiencia. Con él lo hemos pasado en grande, nos llevó de visita al Valle del Tafí y a Hierba Buena, y además nos ha dado muchísima información para nuestra ruta 🙂

En Tucumán vimos el primer partido de fútbol de nuestra vida, en la peluquería de Daniel y Víctor, porque a pesar de que no nos gusta, pensamos que es folclore también y teníamos que ver sufrir a nuestros amigos y después celebrar su victoria en la plaza 😉

Nos despedimos de Tucumán y de nuestros nuevos amigos y nos dirigimos a Salta, una ciudad muy linda, de nuevo en nuestro medio de transporte preferido: el bus.

Nos hemos dado cuenta de que 6 horas en bus nos saben a poco… creo que nos estamos volviendo adictos a viajar en bus 😀

Visitamos la ciudad, museos y comimos en el Paseo de los Poetas, donde hacen cocina tradicional. Por la noche acudimos a una reunión de CouchSurfing en “Lolita”, un bar muy acogedor, donde conocimos a Cris, Germán, Agustín, Jose y Anto, que nos invitó a ver el partido en su casa al día siguiente, y de nuevo fuimos a celebrar la victoria de Argentina a la plaza 🙂

Esa noche nos quedamos en casa de Anto, porque terminamos muy tarde. Desayunamos con ella, de camino al hostel nos comimos un matambre y recogimos todo para ir a Tilcara, en Jujuy, que es donde nos encontramos ahora, disfrutando de la casa más antigua de este pueblo (construida en 1930) La Casona del Río, con una gente fantástica.

Pablo es nuestro anfitrión aquí, un porteño muy simpático e interesante que se vino hace unos años a poner en marcha esta casa, junto con la “abuela Rosa”, que es un sol de mujer, siempre alegre y vital. La casa es una maravilla, con un karma buenísimo, las chimeneas siempre encendidas, música clásica y viajeros siempre en el salón.

Tienen en la casa tres voluntarios trabajando con las llamas (las cuales utilizan para hacer excursiones por la zona), Suan, un chico francés, y una pareja de la Plata, Marián y Federico. Anoche cenamos con esta pareja que viaja en su furgoneta con su disco, así que hicimos arroz con verduras al disco. Son geniales, re simpáticos 🙂

Este pueblo es maravilloso, hace mucho frío, pero merece la pena estar aquí. Estamos rodeados por unas montañas gigantes de distintos colores, un cielo azul y un sol radiante todos los días. Por la noche se ve manto de estrellas y es re tranquilo.

Aquí es muy típico comer llama, y como nos encanta lo típico, la hemos comido de tres formas: cazuela de llama, solomillo de llama y matambre de llama. Lo mejor el solomillo 🙂 También hemos conseguido probar el tamal, que es un plato muy típico de esta parte de argentina. Es humita rellena de carne y huevo, y envuelta en hoja de mazorca de maíz.

Aprovechamos que el Lunes es gratuito y visitamos el Museo de Arqueología y Pucará, que es un antiguo asentamiento fortificado que fue habitado por los habitantes de la región. Se pueden recorrer las calles de los diferentes barrios en que estaba dividido, entrar a las casas de piedra y llegar hasta la cima para contemplar una de las vistas más bellas de la Quebrada de Humahuaca, hacia el sur y hacia el norte. Allí nos encontramos también con un Jardín Botánico de Altura, con representantes de todas las especies vegetales originarias de la zona. Es un bosque de cactus gigantes, que cuando mueren dejan una madera preciosa, con un lindo dibujo, la cual utilizan para hacer artesanía y mobiliarios.

Ayer visitamos la Garganta del Diablo, que es una unión de dos ríos que produce una zanja pronunciada, con una cascada de 14 metros de altura. La forma de llegar es por un camino de cornisa, el camino de herradura, que dura unas 2 horas el recorrido. Tiene bastante altura, así que comimos hoja de coca para no apunarnos (mal de alturas), aunque no creo que todavía nos apunemos, pero así nos vamos preparando para cuando estemos en Bolivia y Perú.

Queremos ir a visitar la Quebrada de Humahuaca y después de eso cruzaremos a Bolivia, para conocer el Salar de Uyuni.

Seguimos felices y nos sentimos privilegiados de poder estar viviendo esta experiencia…y…¡¡¡ queremos más !!!! 😉

Seguiremos compartiéndolo con vosotros. Un besote!!


Deja un comentario

4 ideas sobre “Amanecí…allá en Tilcara…