Bai bai, yu bai 3


Mañana vamos a Santiago de nuevo, a recoger mi nuevo pasaporte español (que me caducaba en Noviembre y he aprovechado para renovarlo) y para celebrar otra vez mi cumple con Sebas (que cumple mañana) y todos nuestros amigos de allí.

Aquí en Valparaíso estamos muy a gusto. Nos hacía falta parar un poco y descansar de tanto turismo, que aunque no os lo creáis cansa.

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Nuestra rutina aquí en esta hermosa y curiosa ciudad es la siguiente:

Nos levantamos de 9 a 10:30, desayunamos con todos los clientes, trabajadores y voluntarios del hostel, nos duchamos y nos vamos a visitar la ciudad que es enorme. Volvemos, normalmente al hostel a medio día y comemos con nuestros compañeros de trabajo/voluntariado (Jorge, Lucho, Sergio, Cata, Jaime, Evelyn y Noemi), descansamos un rato y si nos toca trabajar, estamos tranquilitos en el hostel, atendiendo la recepción si viene alguien, y si no nos toca salimos de nuevo a visitar nuevos sitios.

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Jorge es el dueño del Hostel y Sergio su mano derecha, y la verdad que son dos tíos geniales, nos cuidan mucho, aunque a Chema más, porque le dan masajes, pero bueno… qué le vamos a hacer…

Nuestros compañeros de voluntariado son de Colombia y son muuuuy buenos. Ellos también están viajando por el mundo y seguro que nos los vamos encontrando por el camino.

Aquí además de los amigos que estamos haciendo en el hostel, tenemos a Álvaro (nuestro amigo músico) con el que quedamos ayer por la noche en “El Viaje“, un bar que hay en la zona de bares en Valparaíso, que está decorado muy lindo, como si fuera un tranvía. Él se va a Perú un mes para dar conciertos en Lima en distintos locales.

Salimos también por las noches con los mochileros del hostel, Emiliano, Bruno, Benjamin, Richard, y con Lucho y Jorge, ¡qué son incombustibles!

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El Domingo volveremos aquí, y ya os iremos informando sobre el tiempo que vamos a quedarnos, pero me imagino que un par de semanas más, así nos da tiempo también de visitar las ciudades cercanas que nos han recomendado, e ir a la cena que nos ha invitado Aileen (la compañera de piso de Jorge, que es un sol) en la que Lucho nos va a enseñar a hacer pasta fresca. Lucho es chef y una persona increíble, es divertido y siempre está con buena onda, lo vamos a adoptar.

Hay una cosa muy curiosa que os quería compartir de esta ciudad. Bueno,también pasa en Santiago de Chile, y es que los perros aquí son más listos que en otras partes, es una cosa extraordinaria de verdad. No se si alguno de vosotros ha estado alguna vez en Santiago de Chile o en Valparaíso y lo ha podido ver, pero a nosotros cada día nos pasa una historia distinta con los perros callejeros chilenos.

Resulta que aquí los perros callejeros no son cualquier perro, son perros de raza que la gente abandonó, y luego procrearon más perros, todos super bonitos, y muy listos. Es por eso que te los encuentras vestidos, porque los chilenos han tomado conciencia de que tienen un problema con este tema, y los están ayudando, adoptando y cuidando. En Santiago hay zonas en la calle con casitas para perros, y les dan de comer y visten.

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El caso es que nos han pasado un par de historias muy graciosas, una de ellas es que un día queríamos pasear por Valpo y andábamos algo perdidos en el puerto, y llegó un perro rubio precioso y nos dio la impresión de que nos hizo de guía por el puerto, nos guiaba y esperaba como marcando el camino, hasta que nos despedimos de él porque ya nos volvíamos al hostel y siguió su camino. Muy simpático.

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Lo más normal es que pasen el día contigo, te esperan a la salida del supermercado o la cafetería, y luego se despiden de ti sin más. Es muy extraño. Otra cosa que nos tenía intrigados es el por qué de esa obsesión con las ruedas. ¿Por qué será que se vuelven tan locos con todo tipo de ruedas? yo eso no lo había visto nunca en España, con los carteros sí, con los gatos o ratones, pero…. ¿con las ruedas? no miran al ciclista cuando se vuelven locos a perseguirles, es a la rueda. igual pasa con los autos, e incluso si llevas rodando una maleta, ¡se vuelven totalmente locos!

14470262325_79e8b1f1ac_kOtra vez, volvíamos con Emiliano al hostel por la noche después de salir de bares, y empezaron a llegar perros a la plaza donde habíamos parado, todos mimosos allí medio jugando con nosotros, y hubo un momento que pasaba un indigente por la acera de enfrente, y los 6 o 7 perros que estaban con nosotros se fueron a por él, como para atacarle, y el tipo sacó un cuchillo amenazando a los perros. Empezamos a llamarles porque no queríamos que los lastimara el hombre o al revés, y de camino al hostel iban en formación, la hembra delante nuestra y otros 5 perros detrás… fue muy raro… pero nos dio la risa de pensar que llevábamos guardaespaldas.

 

Si alguna vez vais a Chile, fijaos en esos perros, a ver si pensáis igual que yo.

Bueno chicos, ya os contaré a la vuelta de Santiago que tal nos ha ido. ¡¡Un besooo!


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