El Durian: ¡¡Qué asco tan rico!! 4


El Durián, esa fruta que tantos occidentales odian y ni siquiera la han probado… esa fruta que los asiáticos aman… esa fruta que apesta tanto que en lugares públicos está prohibido comerla e incluso llevarla… esa fruta que si te cae del árbol te mata e incluso dicen que si la comes y después bebes cerveza es muerte segura… esa fruta que se merece un post para ella solita, porque como el Durian, no hay NADA.

Primero os quiero explicar qué es esta fruta, porque imagino que al igual que nosotros antes de este viaje, muchos de vosotros no sabe ni se imagina qué es. La primera vez que escuché a cerca de ella, fue por nuestra amiga Maríajo, que nos explicó que era la fruta más repugnante del mundo y que olía a una mezcla entre vómito, cebolla, cloaca y pies… con esa definición me entró una curiosidad tremenda y me hice una nota mental de que tenía que probarla al llegar al Sudeste Asiático.

p1080999El Durian es una fruta proveniente del árbol con el mismo nombre, y puede ser de varias formas y especies (hay unas 30 especies de árbol, de las cuales al menos 9 producen frutos comestibles), pesan entre 1 y 4 kilos, y tiene un caparazón de espinas de color verde o café, su cáscara es entre pálida a roja. Tiene un gusto intenso y agradable (no para todos), una textura cremosa y un olor muy fuerte que disgusta a muchas personas (se podría decir que es similar a la cebolla podrida pero en rico). Sus semillas son comestibles una vez asadas (machacadas sirven para preparar tortas). Muy conocida y reverenciada en el sudeste de Asia como el “Rey de las frutas“, su nombre proviene de la palabra malaya duri (espina) con el sufijo -an, (usado para crear pronombres), y dando como resultado “fruta espinosa“. En el Sudeste Asiático lo venden en supermercados, puestos callejeros y mercados, y pueden venderlo al peso, la fruta entera y ahí mismo si quieres te la parten para que la comas (tiene como compartimentos la fruta por dentro y dentro de éstos están los “gajos” de fruta), o en bandejitas con el interior de la fruta.

¡Hasta monumentos le hacen!

¡Hasta monumentos le hacen!

Esta fruta tiene un alto valor alimenticio (la pulpa fruto contiene proteínas, grasas y azúcares), y además te sube la tensión, por lo que no es muy recomendable si la tienes alta. Sube la temperatura de tu cuerpo y por ello la gente local nos cuenta que la forma ideal para tomarlo es con “mangostino“, otra fruta asiática deliciosa, que lo que hace es bajarte la temperatura del cuerpo, pero nunca hay que acompañarlo con alcohol, porque aquí tienen la creencia de que beber cerveza o cualquier otra bebida alcohólica junto con el Durián, o un poco antes o después, te mata. Nosotros hemos comprobado que es una creencia popular falsa, porque lo hicimos varias veces antes de que nadie nos explicara el peligro de muerte (quizás si lo hubiéramos sabido antes, no lo habríamos hecho…) y aquí seguimos, contándoos lo rica que nos parece esta fruta.

El día que la probamos fue en Tailandia. Nunca veíamos el momento de probarla porque es muy cara (depende del sitio, temporada y especie, entre 3 $ y 20$ el kilo), y olía tan mal… que nos daba pereza gastarnos tanto dinero en algo que íbamos a tirar… Un día paseando por un mercado, en un puesto nos dieron un poquito a probar, ¡gratis! así que cerramos los ojos y nos lo metimos en la boca sin olerlo dos veces. Yo pensaba que lo iba a escupir (huele realmente mal…), y sabía que a Chema le iba a encantar (le gusta todo), pero resultó que a los dos nos encantó, y nos supo a poco ese pedacito.

Desde entonces, cada vez que olemos a Durian, nos entran ganas de comerlo. Es como el queso: sabemos que huele mal pero ¡nos encanta!. Como dice el título del post: un asco muy rico.

Algo muy curioso que vimos que hacían los locales después de comer Durian, es echar agua en la cascara, beber de ahí y después echar ese agua en las manos y frotar. Dicen que de esta forma quitas el olor, aunque yo creo que no hay una explicación lógica-científica para ésto…

p1000581La forma más exquisita y extraña en la que hemos probado el Durian, fue en Malasia, en casa de Norma (nuestra couchsurfer en Kuala Lumpur), que nos preparó una deliciosa comida y vimos como ella se servía una extraña crema con un olor muy fuerte. Al preguntarle qué era lo que se estaba sirviendo, nos contestó: “ésto no os va a gustar“, y a Chema se le subió una ceja diciendo: “pero… ¿puedo probarlo?“, y ella accedió pero pensando que lo íbamos a detestar, diciendo: “no os va a gustar, es Durian fermentado“, con esta última frase terminó de animarnos a probarlo, y… ¡¡lo amamos!! me recordó a la trufa, un sabor fuerte e intenso, con ese sabor a fermento cuando lo metes en la boca, pero atrufado al final… un manjar que creo que muchos detestarían.

Nos queda por probar una forma mucho más loca y rara, que es: el Durian comido y defecado por un elefante. Sí, como lo oyes. Esta forma de comer el Durian es considerado un manjar afrodisíaco para algunos. Hace poco alguien nos contó sobre ésto y no lo podíamos creer… ¿Cómo un elefante se va a comer un Durian entero sin atragantarse y luego lo va a cagar sin hacerse polvo?… Verlo para creerlo, es decir, que hasta que no lo vea, no me lo voy a creer, y ya veré si lo pruebo, porque ¡es aún más caro! dicen que puede costar 300 $ la pieza de fruta. Por lo que nos contaron, el elefante selecciona las mejores piezas y por eso es tan caro. El fruto permanece limpio una vez defecado, ya que no hay suciedad o bacterias que puedan traspasar esta dura y fibrosa cáscara en ese corto lapso de tiempo. Algunos creen que la fruta se convertirá en un afrodisíaco después de pasar a través del tracto digestivo del elefante, aunque no hay evidencia científica que lo sugiera. Pasa lo mismo con el café de Luwak (o civeta), que ya contaremos en otro post, porque es otra delicia que hemos conocido viajando…

¡Marchando una de Durian!

¡Marchando una de Durian!

Nos hemos encontrado muchos viajeros por el camino a los que hemos convencido de probarlo, porque es una fruta muy especial y creo que si tienes la oportunidad, hay que dejar que tu paladar la ame o la odie (no hemos conocido punto intermedio). Nos hemos reído mucho viendo las caras de asco, pero yo creo que es porque no dejan que decida la boca, solo se fijan en el olor… No sabríamos explicar a qué sabe, pero lo que sí deciros que es una textura como el aguacate pero un poco más suave, y el sabor… es como el sabor final que te deja el “Jackfruit” (que es otra  fruta asiática muy extraña y deliciosa) pasados unos minutos después de comerlo… en realidad no se puede comparar con algo que conozcamos, así que os animo a venir y probarlo (y si puedo verlo mejor), pero no en alimento industrial, tipo helado o galletas de supermercado, si no en la fruta real, porque así sabréis si os gusta o no. A mi por ejemplo me encanta la fruta pero no me gustan las cosas con sabor artificial a Durian, me parece que no es su sabor, solo el olor. Ya una vez sepáis como sabe y si os gusta, si os aconsejo probar dulces, postres, tortas, helados, salsas, y todo lo que se os ponga por delante, pero casero, que esa esencia artificial de Durian no es tan rica, solo apestosa.

El consejo que os podemos dar para que probéis el Durian, y si os gusta os podáis poner las botas, es visitar la Torre Baiyoke en Bangkok (el rascacielos más alto de Tailandia), y en vez de pagar la entrada solo para el mirador que hay en la última planta (350 bats), paguéis la entrada del buffet de fruta (que cuesta lo mismo, pero con 2 horas para comer toda la fruta, dulces, jugos y helados que quieras). Cuando llegamos y vimos que teníamos la posibilidad de comer Durian… ¡no hicimos otra cosa! salimos rodando de allí. Allí fue cuando descubrimos que el Durian está rico si está bien madurito, pero no pasado.

¿Y tú? ¿lo has probado? ¿qué piensas de esta fruta? ¿te animarías a probarla?


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